Horno Economico
La opcion mas asequible sin renunciar a la calidad de Pereruela. Puerta y arco de ladrillo mas sencillos que el modelo Tradicional. Solo en acabado liso, terracota o blanco.
Generaciones cociendo el único barro refractario del mundo, en el mismo pueblo, con las mismas manos. Cada horno se monta sobre pedido: tú eliges medida, acabado y a quién va a alimentar.
Todos nuestros hornos de leña se montan sobre plancha de hormigón armado, con barro refractario de Pereruela y aislante de primera calidad. Eliges medida, acabado y extras según tu espacio y uso: horno tradicional, con hornilla, casita en piedra o conjunto de obra.
La opcion mas asequible sin renunciar a la calidad de Pereruela. Puerta y arco de ladrillo mas sencillos que el modelo Tradicional. Solo en acabado liso, terracota o blanco.
El clásico de Pereruela. Plancha de hormigón armado, chimenea con corta-tiros, puerta de hierro con doble hoja y termómetro opcional. Para interior o exterior.
El más solicitado. Combina cámara superior para horneado con hornilla inferior para guisos y leña. Acabados en liso, piedra natural o ladrillo refractario.
Acabado en cemento liso color tierra, el más tradicional de Pereruela. Mismo barro refractario y montaje que el resto de la gama, en un horno de leña artesano listo para tu terraza o patio.
Horno de leña rematado en forma de casita, con paredes forradas en piedra natural y tejadillo propio. Un modelo artesano de Pereruela con un acabado rústico muy solicitado para jardines y porches.
Variante de nuestra casita en piedra con el característico tono dorado de la piedra de Villamayor. Horno de leña artesano de Pereruela, robusto y con un acabado exterior muy distintivo.
Barbacoa + horno integrados en una sola pieza. Ideal para patios, terrazas y cocinas exteriores. Diseño a medida según tu espacio.
Para restaurantes, pizzerías y obradores. Hornos reforzados para uso intensivo, con mueble inferior y opción de puerta con cristal térmico.
Cazuelas, ollas y piezas de barro refractario de Pereruela para cocinar en el horno de leña o al fuego directo.
El acabado define el carácter del horno y cómo dialoga con tu espacio. Todos protegen el aislante interior y resisten décadas a la intemperie.
Cemento liso en color tierra. El más tradicional.
Cemento blanco para integrar en cocinas modernas.
Marrón, gris, negro o blanco. Aspecto rústico.
Ladrillo visto, el acabado más auténtico.
Medidas estándar de cámara y base. Todos los hornos se entregan sobre plancha de hormigón armado de 7 cm con enganches en las esquinas para facilitar la colocación.
| Diámetro cámara | Base | Uso recomendado | Entrega media |
|---|---|---|---|
| 65 cm | 80 × 80 cm | Pareja · pequeña familia | 15 días |
| 70 cm | 90 × 90 cm | Familia 4-6 personas | 15 días |
| 80 cm | 100 × 100 cm | Familia + invitados | 15 días |
| 85 cm | 110 × 110 cm | El más solicitado | 15 días |
| 100 cm | 120 × 120 cm | Reuniones grandes | 20 días |
| 110 — 150 cm | A medida | Restaurantes · pizzerías | A consultar |
Agustín Garrote, fundador
La tradición alfarera de Pereruela de Sayago lleva siglos dando forma a los mejores hornos de España. La calidad de su barro refractario ya era reconocida en el siglo XV, y desde el siglo XVI los alfares de este pueblo zamorano abastecen cocinas de media España.
Fue Agustín Garrote quien convirtió ese oficio ancestral en el legado de una familia. Sus manos aprendieron el urdido sobre la lusia, la pieza especial del torno que da a cada horno su forma característica, y pusieron el nombre Garrote en el mapa de los artesanos de referencia. Hoy su hijo Javier Garrote continúa esa senda, con el mismo barro de la comarca, las mismas manos y la misma obsesión por la calidad.
Los hornos de Pereruela se elaboran con dos tipos de barro: el rojo o bermejo, que aporta elasticidad y moldeado a las piezas, y el blanco o refractario, con alto contenido en caolín, que aporta rendimiento y resistencia a las altas temperaturas. Se cuecen hasta 1.200 °C, lo que los hace más resistentes al calor que cualquier otro horno del mercado, con un consumo de leña mínimo —3 o 4 palos— y un calentamiento de apenas 45 minutos a 1 hora, manteniendo la temperatura durante horas.
Cada horno pasa por nuestras manos: del torno al secado, del secado al fuego, del fuego a tu cocina. No hay dos iguales porque ninguno se hace en serie. Es el oficio el que decide cómo sale cada uno.
Varias generaciones siguiendo la tradición.
Rellena el formulario y Javier te responde en menos de 24h con una propuesta a medida. Sin compromiso y sin letra pequeña.